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DESDE AQUÍ HASTA AHORA

¡Feliz Crisis!...

Actualizado: 22 may 2021

¿Qué sientes cuando lees este título? ¿Cuál es tu primer pensamiento? ¿Cuál es tu primera emoción? ¿Cuál es tu postura?


Párate por dos segundos y hazte consciente de tu primer pensamiento, de tu primera emoción, hazlo antes de continuar leyendo. ¡Dilo, ponlo en palabras! ¡Exprésalo! ¡Escríbelo!


¿Feliz crisis?


- ¡Quién se atrevió a escribir semejante estupidez!

- ¿De qué hablará esto?

- ¡Ufff, sí, ojalá sea eterno!


Ahora bien, tómate otros dos segundos y contéstate:


¿En qué se basa tu percepción? ¿Por qué piensas lo que piensas?

¿Qué de esta crisis te hace sentir así?


- ¡No hay dinero! - ¡Es enfermizo este encierro!

- ¡Es un hartazgo cuidar a los niños!

- ¿Habrá algo positivo en esta situación? - ¿Para qué está sucediendo esto?

- ¿Es realmente un mal o buen momento?

- ¡Que felicidad no tener que ir a la oficina!

- ¡Me encanta tener más tiempo para caminar!

- ¡Que gusto no tener la presión de los compromisos sociales!


Ahora que eres consciente de tu postura y de tu justificación…

Ahora que sabes en realidad qué te dices a ti mismo…

Ahora es momento de reflexionar:

 

Lo que te dices:

¿Te beneficia? ¿Te es útil? ¿Te jode?

¿Te hace ineficiente? ¿Te genera paz o conflicto?

 

Antes que nada, lo cierto es que tienes todo el derecho y la completa libertad de estar en contra de esta crisis, o abierto a una nueva perspectiva, o a favor de ella; sin embargo ¡No la puedes cambiar!


No puedes cambiar la situación del mundo, así como no puedes cambiar a tu hermana, a tu papá, a tu mamá, a tus hijos, o a tu jefe. Partiendo de esta innegable verdad tienes la opción de cambiar tu postura, y para ello quizá te sea valioso leer la siguiente reflexión…


En estos meses he escuchado a tantas personas hablar de lo mucho que extrañan la normalidad, de lo insostenible que es el estar en sus casas; he escuchado a tantas otras decir lo intranquilos que se sienten de saber que en algún momento tendrán que volver a vivir como antes; y a pocos, siendo honesta, he oído expresando apertura sobre el significado o el aporte que esta crisis les pueda traer.


Cada vez que esto sucede, mi Yo-Mismo me dice: ¡La respuesta no puede estar en la crisis! ¡Es científicamente imposible que la solución esté en modificarla!


Si hoy, mañana, o dentro de diez años, sometes agua a 0°C la verás convertida en hielo. ¡Punto! ¡Es así! Hablamos de un líquido, con ciertas características, en una condición externa específica que cuando una se expone a la otra se produce un cambio físico específico.


Ahora bien, puedes tener a dos personas en condiciones equiparables viviendo una circunstancia exactamente igual y ver en cada una de ellas un cambio totalmente opuesto.


Por favor, no te pierdas en lo burdo del ejemplo, no le permitas a tu mente llevarte a todas las razones por las que lo que acabo de decir es completamente cuestionable.


¡Tu “sabes” a lo que me refiero!


Tu mente puede envolverte y hacerte perder, pero en el fondo tu “comprendes” que hay verdad en lo que intento comunicarte.


¡El cambio está en ti! ¡Tú tienes el poder de elegir la forma en que quieres vivir este proceso y el resultado que eliges realizar en ti mismo!

 

Si te inclinas por extrañar la normalidad, reflexiona:

¿Cuándo todo era “normal” no sentías lo que en estos momentos sientes?

¿No ansiabas que algo fuera diferente también?


Si el tema es estar tanto tiempo en casa,

¿No decías antes que querías tener tiempo para disfrutarla?


Si te genera tanto temor que esto termine,

¿No será que puedes aprovechar el ahora para dejar de vivir como lo hacías antes? ¿Acaso tienes que volver exactamente a las mismas condiciones en las que estabas?


Y si realmente quieres descubrir lo que esta crisis puede significar,

¿No es tiempo ya de hacer un alto y escuchar tus propias respuestas?

 

La verdad es que en este blog encontrarás pocas respuestas contundentes y muchas preguntas decisivas, preguntas que sólo tu Yo-Mismo podrá contestar.


Preguntas que si tienes la valentía de responder, con total certeza te digo que te llevarán a un estado más positivo que se verá reflejado en tu relación intrapersonal, en las que estableces día a día con las personas a tu alrededor y en los diferentes ámbitos de tu vida.



Quizá esta crisis no es un problema sino una solución. Quizá no es un tiempo de alejarse, sino de acercarse. Quizá estás viendo hacia afuera y no hacia adentro.


Quizá debas estar más cerca de tu Yo-Mismo, y esta es tu oportunidad.


De todo corazón te deseo una ¡Feliz Crisis!


Haré un segundo post sobre este mismo tema, si te pareció interesante, te recomiendo que lo leas. Se titula, "¡Feliz Crisis! Desde mi Yo Mismo."



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